FISIOTERAPIA NATURAL

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

28-Sep-2016

Necrosis avascular de la cabera del femur (NAV)

Podríamos definirla como una interrupción del aporte de sangre a la parte superior del fémur. Dicha interrupción, provoca el inicio de una fase de descomposición, en primer lugar, del cartílago que lo recubre y protege, llegando incluso, en fases más avanzadas, a hundirse.

Si no se aplica tratamiento, los síntomas empeoran con el tiempo, así como el daño estructural.

Las causas principales se desconocen, pero existen estudios que relacionan esta patología con casos de diabetes, anemia drepanocítica, nefropatía, alcoholismo, gota o enfermedad de Gaucher.

Algunos estudios avalan la hipótesis de que altas dosis, o un uso prolongado, de corticoesteroides pueden favorecer la aparición de esta patología.

Otra de las posibles etiologías es la exposición prolongada de un medio con presión elevada a un medio con presión baja (como el caso de los buzos, por ejemplo).

En un 80% de los pacientes con enfermedad en estadio inicial, la intervención denominada descompresión del núcleo ayuda en la regeneración del hueso. En esta intervención, el cirujano extrae con una fresa la parte dañada del hueso hasta la cabeza del fémur, abriendo canales para que los vasos sanguíneos lleguen al área afectada y se estimule la producción de hueso nuevo, en muchas ocasiones se emplean técnicas como la denominada Marlow steam, para la aplicación de plasma enriquecido en la zona lesionada y así acelerar el proceso de cicatrización.

El dolor de cadera se alivia y llega a evitarse la artroplastia total hasta en el 75 % de los pacientes. El forage o descompresión de la cabeza femoral es uno de los tratamientos más realizados, debido a sus buenos resultados.

La simple descompresión de la zona es muy efectiva en el tratamiento del dolor, mejorando la movilidad y funcionalidad de la cadera rápidamente, con ayuda de la fisioterapia desde el momento en que el traumatólogo lo indique, tras el alta hospitalaria (la cual se suele dar en el mismo día o al día siguiente de la intervención).

Tras la descompresión o forage se realizará un periodo de protección de cargas con dos muletas durante 3-4 semanas, complementado con fisioterapia (movilizaciones analíticas globales, terapia manual y terapia analgésica y circulatoria) a partir de la semana de la intervención, para posteriormente ir pasando a una muleta y deambular sin ayuda ortésica en 5-6 semanas tras la intervención.

La reanudación de actividades deportivas se puede iniciar de forma suave a los 3 meses, y por completo entre los 6 y los 9 meses tras la cirugía.

La Journal of Bone and Joint Surgery presentó un estudio en 2006 en el que el 82% de los pacientes con osteonecrosis en la cabeza del fémur, tratados con cirugía y fisioterapia, presentaban una ausencia de hundimientos de la cabeza femoral transcurridos tres años desde la intervención, en comparación al 86%, que sólo se trató con fisioterapia, y sí presentó hundimiento de la cabeza femoral pasado ese tiempo.

Los investigadores mencionaban que, el 90% de los pacientes diagnosticados, que no reciben tratamiento alguno, experimentarían un hundimiento de la cabeza femoral, en los cinco años posteriores al diagnóstico.

Lo cual sugiere que la combinación de cirugía y fisioterapia puede ser la mejor alternativa ante dicha patología.

Durante el proceso postquirúrgico, la fisioterapia ha de consistir en ejercicios de amplitud de movimiento, cuyo objetivo es mantener o incrementar la flexibilidad articular y, posteriormente, ejercicios de fortalecimiento, que ayudarán a incrementar la masa muscular que rodea las articulaciones. 

El Centro de Oncología de la Universidad de California en Davis, informó de la importancia que tiene evitar los ejercicios con soporte de peso, o de carga directa, que involucren a las articulaciones afectadas.