FISIOTERAPIA NATURAL

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

17-Oct-2016

El temido hombro congelado

Seguramente alguna vez habrás oído este nombre en tu entorno, o el de capsulitis adhesiva; no es más que una pérdida prolongada de la movilidad del hombro sin causa aparente, como definió el Dr Codman en 1934. Desde entonces, se ha descubierto que afecta, sobretodo, a las mujeres, entre los 40 y los 60 años, aunque cada vez hay más hombres que sufren esta patología. En ocasiones está asociado a diabetes, artritis, hipertiroidismo o espondilitis, por lo que la historia clínica y la exploración son de suma importancia antes de planificar un tratamiento.

A la hora de programar un tratamiento fisioterápico, debemos saber que estamos ante un patología de buen pronóstico pero de lenta evolución, unos 4-5 meses hasta la recuperación completa de la movilidad.
Para lograr el éxito en su rehabilitación debemos hablar de 3 fases, como exponen Bach, Cohen y Romeo en su protocolo.
 
La fase 1 abarca desde la aparición hasta la semana 8, donde la parte más importante es el control del dolor, con terapia de calor humero antes de los ejercicios y frío tras las movilizaciones y terapia analgésica. Los ejercicios de estiramiento y mantenimiento de la movilidad son fundamentales, centrándonos especialmente en los movimientos de flexión y rotación, con el codo a 90º.
Los ejercicios deben ser combinados (pasivos, asistidos y activos), realizando las auto-movilizaciones entre 3 y 5 al día, terminando siempre con estiramientos.
 
La fase 2 abarca desde la semana 8 a la 16, y en ella nos centraremos en mejorar la movilidad y empezar a trabajar al fuerza, para ello realizaremos ejercicios en todos los planos, asistidos, activo-asistidos y pasivos, así como los ejercicios de refuerzo muscular (isométricos en cadena cinética cerrada) y con bandas elásticas en cadena cinética abierta. En esta fase continuaremos con el tratamiento analgésico.
 
La fase 3 es la que abarca a partir de los 4 meses de fisioterapia, en ella pautaremos ejercicios de mantenimiento de la movilidad y la fuerza, ejercicios de refuerzo de los estabilizadores de la escápula y los rotadores.
 
A lo largo de todo el tratamiento considero de vital importancia combinar la fisioterapia con seguimiento médico y aplicación de terapias complementarias, como la acupuntura, la cual nos ayudará a reducir el dolor y conseguir un estímulo del sistema nervioso periférico, importantísimo en todas las patologías del aparato musculoesquelético.