FISIOTERAPIA NATURAL

INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO

04-Nov-2015

Las alergias

¿Cuánta gente conoces alérgica a los cacahuetes o al polen?, mucha ¿verdad?, pero ¿a que no conoces alergicos al arroz o las pasas? El motivo es que sólo algunos de estos alimentos contienen moléculas similares a las halladas en los parásitos que provocan una sobreactivación de nuestro sistema inmunitario, según un nuevo estudio. El avance podría ayudar a los investigadores a predecir qué otros alimentos podrían causar alergias.

Las alergias comienzan cuando un tipo de anticuerpo conocido como inmunoglobulina E (IgE) reconoce un alérgeno (una proteína de cacahuete, por ejemplo) y se une a ella. En algunos casos, esto hace que el sistema inmunitario reaccione en exceso (desde un simple moqueo a un choque anafiláctico).

Los científicos han sostenido durante mucho tiempo que este mecanismo se desarrolló en sus inicios para defender a los seres humanos y los animales contra parásitos como ciertos gusanos. En los países desarrollados, donde las personas casi nunca han debido hacer frente a tales parásitos, el sistema inmunitario podría reaccionar por error ante otras moléculas semejantes y dar lugar a las reacciones alérgicas. Para reforzar esta hipótesis, un grupo de científicos dirigido por el biólogo computacional Nicholas Furnham, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, buscó semejanzas entre 2712 proteínas que causan alergias y más de 70.000 proteínas de 31 especies de parásitos. Mediante programas informáticos que comparaban las secuencias de proteínas, así como su estructura tridimensional, los investigadores identificaron una lista de 2445 proteínas del parásito muy similares a las proteínas alérgenas. Por ejemplo, descubrieron una proteína en el gusano Schistosoma mansoni que se parece mucho a una del polen de abedul que hace estornudar a las personas. Con el fin de verificar tales predicciones en el mundo real, los científicos analizaron la sangre de 222 personas de Uganda infectadas con el gusano S. mansoni. Observaron que alrededor de uno de cada seis de ellas producía anticuerpos que reconocen la proteína pura del gusano. «Razonamos que la proteína de S. mansoni debía de ser reconocida por el sistema inmunitario porque un fragmento de esta se asemeja a la proteína de abedul que provoca alergias», comenta Furnham. Es «el primer ejemplo de una proteína de gusano similar a la del polen contra la que se dirige la IgE», escriben los investigadores hoy en PLOS Computational Biology.

Una futura aplicación del hallazgo es la búsqueda de posibles alérgenos en alimentos nuevos, apunta Furnham. Los resultados podrían incluso ayudar a diseñar mejores tratamientos para las personas que sufren alergias, argumenta.

En la inmunoterapia (inyecciones contra alergias), las personas se exponen a dosis crecientes de un alérgeno para desensibilizar su sistema inmunitario. Si se conociera la proteína del parásito que se asemeja a los alérgenos, los médicos podrían administrarla a los pacientes en lugar de la del polen; ello ayudaría a ajustar la dosis de las vacuna antialérgicas, y también volvería la inmunoterapia más segura, afirma Furnham. «Sin embargo, todavía hay un largo camino por recorrer», advierte.

Hasta que ese adelanto llegue, en Fisioterapia Natural seguiremos ayudando con acupuntura a controlar los procesos alérgicos.