FISIOTERAPIA NATURAL

23-Feb-2018
 

Pilates y Patologías de espalda

Ocho de cada diez personas sufrimos dolores de espalda, muchos son provocados por lesiones como hernias, protusiones, pinzamientos… Todas ellas relacionadas con nuestra columna vertebral. A través del Método Pilates podemos ayudar tanto a prevenirlas como a mejorar a las personas que las sufren y/o evitar que empeoren.

 

Tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene llevar una vida saludable, evitar el estrés y el sedentarismo, mantener una buena alimentación y realizar algo de ejercicio. A pesar de ello, las malas posturas, sobreesfuerzos y malas cargas tanto en deportes como actividades profesionales, pueden llevarnos a que los discos intervertebrales comiencen a desgastarse.

Antes de comentar algunas de las patologías y repercusiones que puede tener todo ello, explicaré brevemente unos conceptos básicos:

Nuestra columna vertebral está formada por una sucesión de vértebras, entre ellas, tenemos los discos intervertebrales que cumplen la función de “almohadillas” y que evitan el roce de unas vértebras con otras, amortiguan el peso y estabilizan nuestra columna. Los discos intervertebrales están formados por un anillo fibroso que contiene y protege un núcleo gelatinoso llamado “núcleo pulposo”.

Cuando el anillo fibroso pierde elasticidad y/o resistencia y el disco puede sufrir un ligero desplazamiento, provocando lo que denominamos: PROTUSIÓN.

Cuando se rompe el anillo fibroso, dejando paso libre al núcleo pulposo y saliendo del espacio intervertebral, es lo que llamamos HERNIA DE DISCO o HERNIA DISCAL.

FUENTE: http://www.innofisio.com/hernia-discal-que-hago/

La mayoría de las hernias son posterolaterales y el disco acaba irritando el nervio, motivo por el cual aparecen cuadros de dolor sintomático.

Cuando se bloquean una o más vértebras de la columna, el nervio se ve atrapado, produciendo dolor y limitando nuestra movilidad, es lo que llamamos PINZAMIENTO.

Una de las mejores formas de mantener nuestra columna sana, es fortaleciendo nuestros multífidos, que son aquellos músculos profundos que rodean toda nuestra columna, se extienden desde nuestro sacro y columna lumbar hasta las cervicales y son los responsables de mantener nuestra columna estable. Pilates es una de las mejores opciones para fortalecer tanto los multífidos como toda la musculatura interna.

¿Se puede practicar Pilates con alguna de las patologías que hemos nombrado?

La respuesta, por supuesto, es , siempre que se realice con un profesional adecuado que adapte correctamente los ejercicios y vigile una correcta alineación en todo momento.

Recuerda siempre consultar con tu médico y fisioterapeuta para el tratamiento de tu patología y avisar a tu instructor para que prepare un plan personalizado.

El instructor de Pilates, dependiendo del lugar donde el alumno tenga la lesión, tendrá que tener unas precauciones u otras, potenciar unos ejercicios u otros y adaptarlos de forma individualizada.

Lo más importante en los casos mencionados, es evitar la flexión de la columna en la zona afectada; debemos mantener la movilidad articular y la flexibilidad del resto de la columna, potenciar la musculatura y la estabilización, modificando los ejercicios que necesite cada alumno, por ello, hay que prestar especial atención a trabajar la extensión de la columna, disminuyendo así, la presión de las vértebras y liberando los discos.

Practicar Pilates de forma controlada conduce a la reeducación postural e incrementa la flexibilidad, fortaleciendo nuestro “core” o faja abdominal y nos dará mayor estabilidad a la columna, mejorándola y nos protegerá de futuras lesiones. 

Como siempre, la PREVENCIÓN es la mejor opción.

¡¡¡PRACTICA SALUD, PRACTICA PILATES!!!

 

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