FISIOTERAPIA NATURAL

08-Nov-2016
 

Presión atmosférica y dolores articulares

La cultura popular afirma que cuando llega el frío y la humedad, aumentan los dolores articulares. Sin embargo, esto no es del todo cierto. 

Un 30% de la población presenta lo que se denomina meteorosensibilidad, lo que significa que son más sensibles a los cambios de tiempo, producidos por las diferencias en la presión atmosférica.

En Otoño y en Invierno, con la llegada del frío, es cuando la presión atmosférica se encuentra más baja y por ello, los dolores articulares aumentan, sobretodo en personas operadas o con articulaciones desgastadas.

Éste dolor articular, denominado muchas veces “reuma”, asociado a fenómenos meteorológicos, es debido a la acción de la presión atmosférica sobre los barorreceptores o receptores de presión que poseen nuestras articulaciones.

La presión atmosférica es el peso que genera la columna de aire en cualquier punto de la atmósfera. Dicha presión es inversamente proporcional a la presión intraarticular, lo cual provoca que, a menor presión, mayor humedad, aumentando por tanto la percepción del dolor.

Resumiendo:

Cuando la previsión del tiempo habla de caída de la presión atmosférica, se produce un aumento de la presión compensatoria dentro del espacio articular, dicho aumento de presión produce una irritación de los tejidos blandos de la cavidad articular que provoca una respuesta inflamatoria, generando dolor local.

Para mejorar los síntomas, y dado que el frío provoca rigidez articular y muscular, lo que nos hará percibir el dolor antes, desde fisioterapia natural, recomendamos la aplicación de calor local, ejercicio suave y sesiones de fisioterapia y acupuntura para mantener el aparato musculoesquelético en perfectas condiciones para asumir e integrar estos cambios de presión de la mejor manera posible.